jueves, 16 de septiembre de 2010

La Fabula del Pelotudo

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se  divertían con el pelotudo del pueblo, un  pobre infeliz de poca  inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y recibiendo limosnas.
Diariamente, algunos hombres llamaban al pelotudo al bar donde se reunían  y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50  centavos y otra  de menor tamaño, pero de 1 peso. 
Él siempre agarraba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de  risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre,  lo llamó aparte y le preguntó si  todavía no había percibido que la moneda  de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé, no soy tan pelotudo..., vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda. Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste,  pero se pueden  sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece pelotudo, no siempre lo es
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pelotudos de   la historia? 
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de  ingresos 
La cuarta: (pero la conclusión más interesante) Podemos estar bien, aun  cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto,  lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno  piensa de sí mismo.
MORALEJA: "''El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pelotudo delante de un pelotudo que aparenta ser inteligente''

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