Yo puedo quejarme de millones de cosas, discutir y aborrecer al colegio (mas especificamente a los energumenos con los que comparto cuatro paredes, no todos, pero el 97%), pero en dias como estos comprendo, que las personas son quejamos muchas veces en vano y no nos damos cuenta de las maravillosas cosas que tenemos delante de los ojos.
No soy la persona mas indicada para decir algunas cosas, pero si puedo decir que este año me transformo. Este año me cambio por completo, que viene siendo un año fenomenal, en el cual me pasaron cosas muy hermosas, una muy fea pero necesaria y, sobre todo, mi cabeza.
mi cabeza que dio el giro mas espectacular que podria haber dado, y que espero que siga dando siempre para bien. Para aprender nuevas cosas, crecer y conocer personas maravillosas (las detestables obviemoslas).
Volvemos al principio, hay dias en los que mi vida es un caos. En los que quiero teletransportarme al medio del aconcagua o cualquier otra montaña. Y aunque esas ganas no se escapan de mi nunca, en ningun segundo; cuando las cosas salen bien deseas estar en la montaña para complementar una felicidad realizada y no para no aguantar a nadie y tener paz.
Mi cabeza, mi mente, mi persona tiene revoluciones todo el tiempo. Todo el tiempo hay una revolucion que causa estragos en mi, estragos de los buenos y los no tan buenos, pero abundan los primeros y eso es lo importante.
El miedo no se me va, el miedo está, implantado, intacto, firme, pero se vive con ese miedo (no con otros). Y ese miedo se me va dia a dia cuando voy haciendo, diciendo, diferentes cosas que hacen que cresca, madure, que mi vida comience a tomar el rumbo que quiero, el que verdaderamente quiero.
Centrarme en las cosas que me hacen bien, feliz, las que me llenan el alma. Porque el alma es eso que todos tenemos, auqnue algunos no crean en ella, y es la escencia de toda persona. Si mi alma no esta llena, entonces Julieta no esta completa. Y lo fundamental aca es llenarla cada vez con cosas mas simples, con las que para el mundo son cosas insignificantes y para vos son cosas increibles. Como el llamado de hoy, por ejemplo. Pensar que del otro lado del telefono me iba a encontrar con la peor tormenta de alta mar. Y llevarme una gran sorpresa al darme cuenta que el mar estaba calmo y sereno, el cielo estaba bastante despejado, y a medida que la conversacion avanzaba el sol iba saliendo y se iba haciendo mas fuerte.
Dejemos de quejarnos por cosas que, en definitiva y en el fondo, no son tan importantes. Demosle importancia a los pequeños detalles que nos llenen el alma y nos hacen sentir vivos, que de eso se trata la vida.
Porque la vida es una sola y hay que vivirla al maximo.
Julieta ~
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