miércoles, 28 de diciembre de 2011

2011

Voy a hacer un balance del año, con lujos, lujisimos detalles, solamente porque el año lo merece. merece que lo aplauda de pie, sin galera, con lagrimas en los ojos y hasta arrodillada.
¿Por dónde empiezo?
Enero me transformó, me acompañó en el recorrido de esas rutas, de esos paisajes. Y me permitió comprender, una vez más, lo bello que es mi país y las grandes personas que lleva dentro. Me transformó en cuerpo y alma; volví totalmente revolucionada. Ese viaje terminó de definir y centralizar cuáles eran las cosas que quería para mi futuro. Esas cosas que antes eran dudas y que a partir de ese momento pasaron a ser certezas.
En este dos mil once, hubo muchísimos cambios internos. Me plantee a mi misma disfrutar de las cosas, de las que hacen bien, de las que llenan el alma. Alejarme de la gente que consideraba que no me estaba haciendo bien, aunque fuera doloroso; eso fue un pilar muy fundamental en el año. Fuí otra persona después de eso. Los seres humanos dejamos huellas muy importantes en la vida de las personas, conciente o inconcientemente.
Y para disfrutar de las cosas que me hacen bien, me dedique plenamente a esas cosas. Sin contar los fracasos y episodios de personas que no vale la pena mencionar, nos limitamos a dos palabras: escritura y música.
Nunca en mi vida me había puesto a escribir cuentos, porque prefería la novela y trabajaba muy duro investigando para llevar a cabo una. Este año me dí cuenta de que lo que yo consideraba extraño, resulto ser lo más sencillo y natural del mundo. Todo esto, sumado a la increíble cantidad de gente que conocí en relación a eso, y que fue mi alegría y mi cable a Tierra tantas tardes de jueves.
En el ámbito de la música, algo muy fundamental en mi vida ya que sino escucho música no puedo vivir. Cumplí el sueño más lindo de mi vida, desde que tengo nueve años, que fue conocer al boricua. Que respiremos el mismo aire en el mismo espacio, que su boca toque mis cachetes y mi mano, su espalda.
En el ámbito jujeño, fue muy increíble lo que logramos en tan solo un año. INCREIBLE. No me voy a poner a detallar todo, porque eso sería un tema aparte y no me quiero desviar. Pero no hay palabras para agradecer las sonrisas, los gritos y los saltos que se cobraron de mi estas seis personas, en especial una.
Pero no todo es felicidad. Hay una sola cosa mala que me pasó este año, realmente mala; porque las otras cosas no tienen importancia a comparación de esta. La pérdida de mi bisabuelo. Pero tal cual como dije el día que me abandonó, lo tuve diesiseis años al lado mio dandome todo su amor, no todas las personas tienen la suerte de conocerlos, ni de tener uno tan bueno como él. Pero no me amarga, sé que son cosas que tienen que pasar. Vivió ochenta y tres años y si se fue, fue porque era lo mejor para él. yo lo preferí así, y estoy bien al saber que él no sufre. Es el precio que todos tenemos que pagar.
Salteando esto, soy una de las personas más orgullosas del mundo por la familia que tengo. Ustedes son todo y yo no sería nada sin ustedes.
Otro pilar fundamental en el año y seguramente de acá en más, son esas personas que se cuentan con los dedos de una sola mano. Que soportan todos mis estados hormonales y aún así están al lado mio para decirme cuan equivocada estoy, para apoyarme o hacerme reír hasta estallar. Sin contar los abrazos llorosos en medio de la plaza.
El dos mil once fue revolucionario, me tropece y me volví a levantar, pero nada grave. Fue un año lleno de satisfacciones. Porque aprendí que la vida es muy corta, que si no te cuidas y respetas vos, no lo hace nadie; que hay que omitir a las personas que intentan opacar tu luz y tu brillo, y que siempre, pero siempre, hay que mirar hacia adelantes, aunque a veces cueste.
Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, pero nadie sabe las sorpresas que el futuro y el destino tienen para vos. La vida de uno se la va armando uno mismo. Y otra gran cosa que aprendí este año es que, verdaderamente, todo vuelve, lo bueno y lo malo, tarde o temprano, todo vuelve.


¡Un Gracias Infinito 2011!

No hay comentarios:

Publicar un comentario