domingo, 16 de noviembre de 2014

En los amplios caminos de tu andar, tus palabras, mis ojos, las cosas que nos dijimos; mi estómago parece un revoltijo de preguntas.
Y es que ¿hasta cuando vamos a fingir la felicidad que no tenemos? Tarde o temprano se van a apagar las luces, las flores turquesas se van a marchitar y las impúdicas sábanas deberán decirnos adiós.
No lo sé, a veces siento que tu amor es redondo, cíclico, va y viene todo el tiempo. No olvido los buenos momentos y a veces elijo guardar los malos en una cajita de tul.
A pesar de todo te extraño, tu andar oblícuo es inolvidable. Tu sin fín de miradas a los ojos, tus caricias, tus besos, me dejaron sin alma.

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