La mirada nace del misterio, de lo que se reside a la fácil percepción. Mirar es una búsqueda, una exploración, tarea que comienza en épocas tempranas, siempre y cuando haya un otro que cumple la función corporizante. En el caso de abandono o de descuido, la mirada no se aprende, se estanca perturbada, pues si hay mirada fudandora en los ojos que miran, éstos, deslumbrados, desfallecen de luminosidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario